jueves, 10 de febrero de 2011

COMO UNA MUÑECA DE TRAPO

Y... nació en mi interior una  emoción diferente
que me produjo la sensación de ser
un polluelo pequeño: palpitante de vida
esplendente y temblorosa.

Mi cabeza ya empezó a estar demasiado revolucionada
por plantearse preguntas tan dispares y, siempre, silenciosas cómo...

"Todo esto que ahora pienso y siento por tí, 
¿ Seguro que no lo he sentido antes por ningún  otro ?
¿ No es ese el secreto de todo enamoramiento ?
¡Imaginarse Absoluto! "

Yo nunca creí que hubieran enamoramientos de verdad y de mentira
porque el acierto y el error nunca pertenecieron a los sentimientos,
o... ¿ Quizás sí?

A su vez, en nuestros habituales encuentros
tu , de vez en cuando, realizabas preguntas sin tantas resistencias...

"Porque... tu y yo, ¿ No nos estaremos enamorando?
- Imposible  (le respondía yo)
y... ¿ Por qué no ?
- Por la diferencia de edad, ¿ No te parece motivo suficiente ?
- ¡ No ! "

Y yo te miraba de manera maternal mostrándote mi seguridad de mujer madura,mientras tu sostenías mi mirada con extrañeza e incredulidad.
Mientras tanto oía mi voz interior que, riéndose de mi y susurrándome , decía...
 Pero, ¡ Si tu ya lo estás !´

Y después de unos cuantos años: ahora, hoy, me atrevo a  admitir que quizás me enamoré de él.
Yo...por entonces , no quería, no sabía, no podía decir nada más.




No hay comentarios:

Publicar un comentario